Weeds: We’re gonna be a family if I have to kill all of you!

Tengo pendiente escribir sobre mi amor por Breaking Bad en este blog; no en vano voy recomendándosela a todo el que me escucha, pero aprovechando que acaban de estrenar en España la temporada 7 de Weeds (¡qué larga ha sido la espera!), voy a hablaros de ella. ¿Que por qué hablo de Breaking Bad para presentaros a Weeds? Pues porque aunque son polos opuestos, también muestran en parte el mismo viaje con distinto enfoque y cuando pienso en una no puedo evitar recordar también la otra.

Cuando se estrenó Breaking Bad en 2008, la historia de persona “normal” que por circunstaciones de la vida se mete en el mundo de las drogas para mantener a su familia no era original. Weeds, que se estrenó tres años antes, en 2005, ya había usado esa misma trama: un ama de casa que acaba de quedarse viuda con dos hijos y que está acostumbrada a un determinado nivel de vida, decide vender marihuana en su barrio de clase media-alta.

Eso es a grandes rasgos el resumen de Weeds (o de su inicio, por lo menos) y sin embargo, qué poco refleja la grandeza, locura y complejidad de esta serie. Como en Breaking Bad, hay que verlo para creerlo. La evolución, el viaje, es lo interesante.

Pero al contrario que Breaking Bad, que es drama puro, Weeds es dramedia de la buena. Es como su versión loca, despreocupada y divertida a la que no le falta intensidad y que tiene historias exageradas e imprevisibles que cambian de ritmo por temporadas pero que siempre están a la altura de las circunstancias. Con capítulos de aproximadamente media hora, lleva siete temporadas emitidas (de entre 10 y 13 capítulos por temporada) y está renovada para una octava.

Los que hemos visto esta serie desde el principio sabemos que es especial. Y en gran parte esto se debe a la evolución de sus personajes que cada vez son más profundos y complejos. Los personajes de Weeds crecen y modifican sus creencias, sus deseos y destinos de forma totalmente natural. Tras siete temporadas, acaban siendo como viejos amigos. Os presentaré a los Botwin:

Nancy Botwin (Mary-Louise Parker) es uno de los personajes femeninos más intensos, magnéticos, complejos y seductores de la tele. Es algo así como el Hank Moody femenino. A través de estos años, ha ido evolucionando y enloqueciendo de manera gradual y perfectamente creíble. Seguir su historia es como ver un tren a punto de descarrilar una y otra vez. Y es imposible no mirar.

Silas Botwin (Hunter Parrish) es el hijo mayor de Nancy. Crecen tan rápido...Tiene 16 años al inicio de la serie y es el más diferente a Nancy, razón por la cual es el que peor se adapta a la nueva vida de su familia. Es el más cuerdo de todos, aunque como no podía ser de otra manera con esas influencias, no puede evitar meterse en más de un lío.

Shane Botwin (Alexander Gould) es el hijo pequeño. Este niño, que empezó en la serie con once años, ha tenido una de las evoluciones más alucinantes que he visto yo en la tele. Merece la pena ver la serie sólo por ver crecer a este actor con cara de loco y ojos desquiciados. Su actuación ha ido mejorando exponencialmente en cada temporada, acorde con un personaje interesantísimo. Shane es el típico niño rarito que busca atención, muy inteligente e inadaptado socialmente, casi sociópata, se adapta perfectamente a cada nueva aventura de su madre. Imprescindible.

El tío Andy (Justin Kirk) es el hermano del padre muerto y cuñado de Nancy. Aparece en el séptimo episodio de la serie y rápidamente se hizo uno de los favoritos. Irresponsable, vago, fiel, loco, se comporta como un niño pequeño la mayoría del tiempo pero cuando menos te lo esperas, suelta inesperadas perlas de sabiduría. Es el contrapunto exacto de comedia, el nexo de unión con los personajes secundarios que tiran más a la comedia absurda para equilibrar la serie.

Y aquí no puedo evitar dejar el vídeo de uno de los muchos momentos desternillantes, surrealistas y geniales de la serie, que además os servirá para haceros una idea de mis dos personajes favoritos, Shane y Andy: el tío Andy impartiendo sabiduría a su sobrino. Aparte del monólogo, que es increíble, (no lo he encontrado en español ni subtitulado, sorry) fijaos en las diferentes miradas del (entonces aún) pequeño (y casi inocente) Shane. Curiosidad, alegría, sorpresa. Un niño de once años actuando con los ojos.

Así que si buscáis algo que ver, ¡Animaos! ¡Probad! Yo ya no recuerdo mis primeras impresiones, pero sé que tras siete temporadas, cuando pienso en el camino recorrido, me emociono. A lo mejor no véis su potencial de inmediato, quizás tengáis que insistir un poco. Hay que cogerle el gusto a su ritmo frenético, sus excentricidades y su humor, y hasta habrá veces en las que os parecerá que la serie no puede dar más de sí, pero al final siempre acabas preguntándote cómo pudiste dudar de ella.

Cada final de temporada es una sorpresa necesaria, que alivia de momento y que después nos hace preguntarnos: ¿pero cómo puede seguir esta historia? ¿es posible que siga después de esto? Cada año las cosas están peor que nunca, la situación en la que han acabado parece no tener solución. Y siempre te preguntas ¿la tendrá? En realidad no importa. Cada segundo de Weeds es intenso y emocionante.


Publicado originalmente en https://musictvlife.wordpress.com/ bajo una licencia Creative Commons. Licencia Creative Commons

Esta entrada fue publicada en Series y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Weeds: We’re gonna be a family if I have to kill all of you!

  1. sohayl dijo:

    Totalmente de acuerdo …Weeds For ever!! y Nancy ufffffffffffff…mucha Nancy

  2. Pingback: Weeds (The End) | musictvlife

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s