Nunca es tarde si la dicha es buena

El 3 de Enero de 2012 escribí aquí, en este mismo blog, que mis propósitos de año nuevo eran dos:

  1. Tirarme en paracaídas
  2. Escribir a menudo en el blog

Han pasado más de dos años y medio (¡Dos años y medio!) y hace hoy un mes que por fin cumplí mi primer propósito de 2012. Sí, amigos míos, finalmente, y tras posponerse tanto el tema que llegué asumir que mi oportunidad había pasado y ya ni lo consideraba, logré tirarme en paracaídas.

Cuando mi compi de aventura me envió el pasado Marzo una oferta que encontró por internet, no me lo esperaba para nada, ya había pasado página. Se me habían pasado un poco las ganas, no estaba nada segura sobre si me apetecía cogerlo o no, pero una vez estaba allí la posibilidad otra vez, no podía dejar de pensar en ello. Y lo peor fue que había muy poco plazo para comprarlo, así que reconozco que ese momento, la decisión de comprar el cupón, fue para mí el momento más angustioso. Pero desde entonces, y sabiendo ya que me iba a tirar sí o sí (el cupón tenía plazo de 3 meses, era cuestión de tiempo) la verdad es que no fue para nada tan agobiante como esperaba. No me puse especialmente nerviosa los días previos, pero esperaba que en algún momento del propio día me pusiera histérica.

Esperando que lleguen los nervios

Estaba segura de que la aprensión llegaría mientras íbamos para allá, o quizás mientras nos ponían el equipo, y sin embargo, nada. Creía que lo pasaría mal cuando subiéramos al avión(cillo) y empezáramos a elevarnos hasta los 4000 metros de altura desde los que nos tiraríamos, pero el miedo no llegó. Estaba extrañamente tranquila mientras veía alejarse el suelo y mi monitor iba asegurando todos los mecanismos que me ataban a él. Quizás, si hubiera tenido que saltar yo sola, si hubiera tenido que mirar abajo desde el avión y decidir cuando despegar los pies del suelo, me habría muerto de miedo. Pero tal como es, sólo se puede disfrutar. Para cuando te das cuenta de lo que está pasando, ya estás cayendo en caída libre durante un minuto entero y aunque se te hace más largo de lo que pueda parecer, no tienes mucho tiempo de pensar: ¿Qué pasa si ahora no se abre el paracaídas? Afortunadamente para mí, sí se abrió.

La experiencia

Así que se lo recomiendo a todo el mundo al que le llamé lo más mínimo, es una experiencia única que disfrutas inmensamente. Y un recuerdo para toda la vida.

Ahora bien, respecto a mi segundo propósito, el de escribir a menudo…iba bien, o relativamente bien, hasta el pasado Enero. Cumplí mi objetivo en 2012 y también en 2013, pero reconozco que 2014 se me está dando fatal. Y no porque no tenga muchas cosas sobre las que me apetezca escribir, sino porque me cuesta muchísimo encontrar tiempo para ello. Pero bueno, cumplido el primer propósito, vamos a ver si enderezamos el segundo y me pongo las pilas con esto. Quizás haga más entradas cortas en lugar de las críticas largas y curradas de series que alguna vez he publicado y que tanto me cuestan. Primero quiero coger la costumbre de escribir otra vez y, con suerte, volverá la inspiración para las entradas mas desarrolladas. Por lo menos eso espero…


Publicado originalmente en https://musictvlife.wordpress.com/ bajo una licencia Creative Commons. Licencia Creative Commons

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